Los Titulares e imágenes secundarias de la Devota Hermandad de la Entrada Triunfal de Jesús en Jerusalén y Nuestra Señora de los Ángeles de Huelva ocupan en la actualidad la capilla de los pies de la nave del Evangelio de la Parroquia Mayor de San Pedro, el edificio de culto religioso más antiguo de la capital onubense con más de ocho siglos de existencia.
La Mayor de San Pedro ha sido la sede canónica de La Borriquita desde su fundación en 1945 y siempre ha existido una gran vinculación entre el templo y la Hermandad. Anteriormente, durante los primeros 50 años de existencia de la corporación, los Titulares estuvieron ubicados en hornacinas de la nave de la Epístola. En 1995 se llevó a cabo el cambio al emplazamiento actual, una capilla construida en 1927.
Han sido las últimas actuaciones de importancia sobre un edificio de estilo mudéjar que ha sobrevivido a dos huracanes (1722 y 1758), dos terremotos (1755 y 1763) y una guerra civil (1936), entre otras desgracias.
La historiografía ha sido incapaz de datar la construcción de la Parroquia Mayor de San Pedro, pero alcanza a precisar que hasta 1515 fue la única iglesia en Huelva capital y que a principios del siglo XIV ya existía con seguridad. “Al Este de la Villa existe una gran iglesia venerada por los habitantes, quienes pretenden que en ella se contienen los restos de uno de los apóstoles”, escribió el cronista árabe Abú-al-Himyari en esa época.
Algunos autores intuyen que existía desde un siglo antes y todos concluyen que se trata de un templo cristiano levantado sobre los restos de una mezquita árabe y junto al desaparecido Castillo de Huelva. Algunos investigadores apuntan incluso a que en origen, anterior al musulmán, fue un templo romano.
En cualquier caso, entre los siglos XIV y XV el edificio toma en su esencia la fisonomía que conocemos en el XXI, sin dejar de tener en cuenta que las catástrofes del XVIII condujeron a serias remodelaciones y que el XIX fue testigo de un cambio radical en el entorno urbanístico. La planta y el alzado característicos de los templos mudéjares sevillanos posteriores al terremoto de 1356 se mantienen desde hace siete siglos: planta basilical, cabecera abovedada de estilo gótico y buque cubierto con artesonado de alfarje, de tradición hispanomusulmana. La icónica torre de San Pedro, sin embargo, es de 1774 y su construcción y ubicación estuvieron condicionadas por los fenómenos meteorológicos precedentes. En 1891 y después de más de dos décadas de trabajos, el muro de contención, la escalinata y la desaparición de parte de los cabezos colindantes eran una realidad.
La sede canónica de La Borriquita se compone de tres naves separadas por dos arcadas y ábside facetado. La nave central está más elevada que las laterales y está cubierta de un alfarje mudéjar en forma de artesa con tirantes. Las naves laterales disponen de techumbre de colgadizo. Cada arquería está compuesta por cinco arcos apuntados sostenidos por pilares cuadrangulares con resaltos.